RESOLUCIÓN EXTRAJUDICIAL DE CONFLICTOS EN EL ÁMBITO SANITARIO


En el sector sanitario se están produciendo profundos cambios: Hemos pasado de una relación vertical de médico-paciente a una horizontal, en la que el paciente /familia tiene un protagonismo creciente en la decisión terapéutica. El envejecimiento de la población y el desarrollo tecnológico generan necesidades más complejas, con mayores factores de riesgo, y por tanto de conflicto. Necesitamos soluciones eficientes, humanizadas, rápidas y ágiles.

El recurso a los tribunales como método tradicional de resolución de conflictos se muestra una solución lenta, cara y deshumanizada, que ya no satisface las pretensiones de las partes. De ahí que surjan otras formas de afrontar el conflicto sanitario: La mediación, la negociación asistida, el facilitador de acuerdos, etc . Son los llamados ADR (siglas en inglés de los métodos alternativos de resolución de conflictos).

En Medarb Soluciones Extrajudiciales nos hacemos eco de esta demanda, y contamos con profesionales con amplia experiencia, conocedores de la especialidad y problemática del sector, dotados de capacidades empáticas y habilidades de comunicación y negociación que facilitaran una solución extrajudicial al conflicto.
Los conflictos más frecuentes:

- Demandas de mala práctica/error de diagnóstico/tratamiento inadecuado

-Responsabilidad por pérdida de oportunidad asistencial

-Reclamaciones de alta hospitalaria en pacientes dependientes

-Trato incorrecto o inadecuado

- Derecho a la información/ consentimiento informado

-Derecho a la protección de la intimidad

-Objeción de conciencia profesional

“HUMANIZAR EL CONFLICTO: En el ambiente hospitalario se producen situaciones sometidas a un alto grado de estrés y emotividad. Muchas reclamaciones encubren problemas de comunicación: Necesitamos humanizar el conflicto para que cada uno pueda contar su historia/ sentirse oído/ofrecer/pedir disculpas. Hablar. Dialogar”

VENTAJAS DE LA VÍA EXTRAJUDICIAL DE RESOLUCION DE CONFLICTOS frente a la vía judicial
*Perspectiva del paciente
A veces el conflicto se produce por una falta de entendimiento y empatía. Esta comunicación defectuosa lleva a la ruptura de la alianza terapéutica médico-paciente.

-El paciente/familia busca que se valore con justicia la realidad de los hechos. Quiere que se le reconozca lo que realmente sucedió o pide/necesita una disculpa.

-El coste emocional no compensa la indemnización económica que se pueda conseguir.

-La resolución judicial viene después de muchos años pleiteando. (La media de un procedimiento judicial de este tipo es de 7 años ) y no entra a valorar si los hechos o el resultado es justo o no, ni las necesidades emocionales del perjudicado.

*Perspectiva del personal sanitario:
-Ejercicio de la “medicina defensiva”. El facultativo vive con el temor a que le demanden por negligencia.

-La medicina no es una ciencia exacta y, aunque cada vez hay mejores sistemas y avances médicos, el riesgo cero no existe y no se puede garantizar un resultado.

-En un proceso judicial se produce una lucha despiadada paciente/ sanitario para convencer a un tercero, el juez, deshumanizando la relación médico-paciente.

-En los ADR se empatiza, se dialoga y se acuerda, evitando “la prueba del banquillo” del personal sanitario y centro médico

*Perspectiva de la compañía aseguradora
Para las aseguradoras, hoy por hoy, dada la conflictividad del sector, y mientras no dispongan de un baremo sanitario para la valoración del daño y se siga tomando como referencia por los tribunales el baremo de tráfico (con altas indemnizaciones por grandes siniestros, los más frecuentes en el ámbito sanitario) la vía judicial es considerablemente más cara e ineficiente que la solución extrajudicial o ADR

Además, estas circunstancias hacen complicado mantener el actual sistema de primas, así como calcular adecuadamente las provisiones y reservas e indemnizaciones. El sector demanda su propio baremo de valoración del daño corporal como herramienta imprescindible en la pericial médica. En el conflicto sanitario se parte de una patología previa (no así en tráfico) que influye en el resultado final y modularía la posible indemnización, aparte de que hay contemplar otros aspectos como la pérdida de oportunidad, el daño moral, etc.

De ahí que las aseguradoras empiecen por apostar por los ADR como el mejor método de resolver los conflictos, otorgando además el protagonismo que necesitan las partes.

Un nuevo paradigma: Pasar del “hable solo con su abogado” a facilitar el diálogo entre las partes para alcanzar la mejor solución negociada.