RESOLUCIÓN EXTRAJUDICIAL DE CONFLICTOS EN EL ÁMBITO DE LAS ORGANIZACIONES SOCIALES


Las entidades sin ánimo lucro, independientemente de su forma jurídica, reúnen una serie de características propias que hacen que sus procesos y dinámicas estén dotadas de peculiaridades muy específicas.

La gestión de sus conflictos y la participación en los procesos de mediación requieren de un conocimiento profundo de la legislación asociativa o fundacional y de gran experiencia en “culturas organizacionales”. Por cultura organizacional entendemos el conjunto de normas, pautas y dinámicas, no escritas, que definen el comportamiento de las personas de la organización y que, de no ser tenidas en cuenta, cualquier intervención externa estaría abocada al fracaso. El conocimiento de esta realidad es lo que permite definir qué se percibirá de forma positiva o negativa dentro de cada contexto, condición indispensable para que la mediación llegue a buen término.

No existe un protocolo específico para abordar la mediación en conflictos en asociaciones o fundaciones -habitualmente dotadas de fuerte personalidad-, por lo que se hace necesario que la facilitación adoptada sea reinterpretada en cada caso desde la propia cultura y con la participación activa de los equipos involucrados, directa o indirectamente, en la resolución del conflicto.

Por otro lado, en estos equipos suele presentarse una gran disparidad de actores implicados: patronatos, consejos, voluntariado, personal contratado o Juntas Directivas, que en cualquiera de sus modalidades -vinculación laboral, remunerada o altruista, puestos honoríficos, entidades familiares o relacionadas con empresas- suelen presentar amplios radios de acción de perspectiva, origen o enfoque.

Situaciones habituales que requieren de procesos de facilitación/mediación o resolución de conflictos:

-Conflicto entre el ámbito Asociativo y Ejecutivo de la organización (ya sea entre Junta de Asociaciones y órganos ejecutivos, o Patronatos y órganos ejecutivos)

-Definición de los procesos de toma de decisiones: quién decide qué.

-Procesos de planificación estratégica

-Dinámicas grupales (coach de grupo y coach ejecutivo)

-Definición o modificación de estatutos

-Procesos de renovación de cargos

-Políticas de comunicación interna

-Desarrollo de equipos y personas de distinta naturaleza

-Implicación y motivación de los equipos

-Alineación de valores

“El conocimiento de la realidad asociativa es lo que permite definir qué se percibirá de forma positiva o negativa en la resolución del conflicto”

VENTAJAS DE LA VIA EXTRAJUDICIAL EN LA RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS EN LAS ORGANIZACIONES SOCIALES

*Gestión de la naturaleza del conflicto

Ayuda a determinar la causa y origen del conflicto, ya proceda de una interpretación errónea de las normas internas o ya proceda de la colisión entre los diversos agentes de la organización.


*Recuperación de la confianza

Permite establecer dinámicas que conlleven a la recuperación de la confianza entre las partes, indispensable para el correcto funcionamiento de las organizaciones.


*Incremento de la comunicación y el trabajo en equipo

Permite establecer pautas y dinámicas estables que faciliten esta comunicación, solventando la diferencia de “lenguajes” o “valores” (culturales, educacionales…) entre los distintos actores


*Ayuda a eliminar el “ruido interno” en la organización

Con la mediación se logra impedir el aumento del proceso de desgaste y desmotivación de los equipos.


*Confidencialidad

Impide que la “marca” de la organización se vea envuelta en un conflicto jurídico, laboral o social, con el consiguiente descrédito y devaluación de la organización.


*Fortalecimiento de valores

El fortalecimiento de los valores organizacionales, necesario para la alineación de las personas que conforman la organización.


La vía judicial en las organizaciones es el recurso más extremo, el más traumático para los equipos y el que supone un mayor coste humano y económico, por lo que cualquier alternativa ha ser considera y debidamente explorada antes de recurrir a aquélla.